Estaban las brujas en un pabellón vigilando las facultades.
Cuando el ocaso, montañas de maleza mostraban su contorno.
La música venia de las manos de los que estaban.
Mohamed, el chabon de las donas,
El de los panes rellenos,
Jaqui que vende pulseras,
Javier tocando el djembé
El estadounidense esquizofrenico Willy,
El monolito que no entendiamos bien wue es,
El mejor vendedor de churros,
Las pibas de las galletitas de maconha,
Vos
Con tu cara toda azul
Mirando tus pelotitas rosa con las que malabareas,
YO
En mute intentandote expresar.

duermo
caigo
y
me levanto.
se despegan las fotos y se cae el mural de lo que alguna vez fué
quedaron hechas trizas las palabras como interrogantes.
Me sorprende un alguien diciéndome que no me arrepienta de nada.
se duerme

.

“No se, ahora estamos hablando”
Que bueno que ustedes puedan hablar,
que bueno que puedan descargarse.
que bueno sería escribir desde otro lugar que no sea desde el dolor.
que bueno que puedan hablar,
que bueno que puedan expresar lo que sienten.
Que bueno que las personas se puedan comunicar,
que bueno que salga desde un lugar, a través de cuerdas vocales que vibran,
la voz.
que bueno es viajar a ver a otra persona.
que bueno es ver como esa persona puede hablar.
que bueno es que no le importe saber cómo se siente la otra persona a esa persona.
que bueno que puedan hablar
que bueno que puedan decir lo que sienten.

J A L

La noche es incierta cuando los recuerdos aprietan. ¿COMO HAGO PARA NO EXTRAÑARTE?. Y me como los nudillos, porque sonaba tan grasa escribir que te extraño. Suena a la poesia de Sol Fantin:”dame flores y bombones y decime que soy linda, que sin vos me muero”.

No, pero te extraño y te quiero, y te sueño, y te pienso. Pero a la tardecita cuando esta cayendo el sol, me quiero ir.

Lo cierto es irse, leí, si. Pero lo incierto comienza a taladrar la cabeza llenandola de preguntas porque, de verdad, no se aguantan. “Ya mi sien es un lameno”. Hasta las cuticulas de preguntas por la legendaria antitesis: Cierto – incierto.    

  Necesito de tus manos, de tu beso y de tu abrazo. Necesito cercanas las voces ya lejanas, necesito de tu cuarto, de tu musa y de tu canto. Necesito necesitarte hoy.

No me alcanza con sabernos extrañando; abandono de causas, efectos de distancia.